Considerar árabe, musulmán y moro como sinónimos es sólo uno de los múltiples y más comunes errores. Tanto o más grave es la imagen distorsianada de lo árabe y lo islámico que se ha producido y difundido por siglos desde Occidente.

dissabte, 11 d’abril de 2015

ISIS y la población local

Pueden ver aquí un vídeo subtitulado que muestra cómo la población siria se manifiesta en ocasiones en contra de lo que lleva a cabo ISIS:

http://www.ara.cat/mon/musulmana-Siria-increpa-combatents-Islamic_0_1337266511.html

Según análisis de algunos especialistas en la materia, especialmente el francés Filiu, precisamente los voluntarios extranjeros o "brigadistas" son un elemento diferenciado y especialmente interesante para el "Califato". En efecto, por un lado parece que los "prueban", torturan y "reconstruyen" a su llegada, y que les exigen como prueba de fidelidad y compromiso que logren nuevos reclutas en sus lugares de origen.

Por otro lado, conversos o no, suelen tener una idea muy rudimentaria de la religión musulmana, especialmente cuando provienen de Occidente. Asimismo, muchas veces no conocen la lengua árabe, con lo que se pueden comunicar difícilmente con la población. Destacan en todos los sentidos, vestidos de manera diferente a los árabes del país, frecuentemente "a la afgana" (que dicen ellos es como vestía el Profeta). Su enajenamiento y diferencia es tal que, como indica Filiu, se les denomina colectivamente con nombres que lo denotan, como "marcianos", por ejemplo por los habitantes de Alepo.

Con poco conocimiento de la sociedad local o de la religión. Muchas veces incapaces de comunicarse con la población. En nada relacionados con las estructuras sociales, costumbres y lealtades de Siria o Irak, y en todo dependientes de sus mandos, son capaces de hacer lo que no harían los combatientes locales, y sin cuestionar las órdenes.

Interesantes observaciones comparativas de Filiu y otros historiadores en https://itunes.apple.com/us/podcast/la-fabrique-de-lhistoire/id390164336?mt=2&i=341159914